Salvaje y natural

sábado, septiembre 3

Todo el mundo ha tenido la sensación de querer sin conocer.

Es difícil de explicar. Nunca hablas con él pero con una mirada le dices todo. Se cruzan vuestras miradas pero no le hablas.Te callas porque tienes miedo, miedo a decirle lo que sientes y que no sea correspondido. Distintos mundos, distintos amigos, distintos sueños pero tienes el presentimiento de que él es tu mitad. Existe algo entre vosotros que sabes que es especial, tus amigas te lo dicen pero tu no lo ves tan fácil. Un día empiezas a pensar que le quieres pero te contradices diciendo que es imposible que no le conoces pero aún así sabes todo sobre él.



La tristeza va apagando la esperanza te encierras entre cuatro paredes y hay estas tú en medio de todo. En medio de tu vida sin saber que hacer porque de verdad lo que deseas es darle un beso, un beso tierno no excesivamente largo, un beso con cariño con amor pero sobre todo, con esperanzas de que sea correspondido...






De una amiga especial.

¿Quieres saber que se siente?

Muy bien, tú lo has querido


Para saber lo que se siente tienes que ponerte muy, muy nervioso.


El enfermizo juego del despiste



Sabes todos mis secretos porque te he visto mirarme y callarte después, evitando la pregunta porque ya sabías la respuesta. Así que ven, mírame y dime que no diga nada, para que yo pueda mirarte y contártelo todo.


Ves ese idiota de ahí ¿? Le amo.


Pero ya no, con mi tendencia innata de olvidar todo lo malo me voy a olvidar de mí, voy a dejar cabos sueltos, voy a hacerme sufrir. Cuando no lo pueda soportar más llamaré a tu puerta, y llorando se que me perdonarás, por que me quieres, por que te gusto. Mientras, tengo el dolor en mis manos, por que chaval, Eh, aqui estoy, otra noche fumando sin dormir. 



Sigo llorando, igual que anoche. Y que la noche anterior, y la semana pasada. Quizás me este volviendo una niñata sentimentalista, sabes que no es mi estilo, yo soy mas tipo zorra sin escrúpulos. Pero no se que me pasa, ni que te pasa a ti, ninguno de los dos lo sabemos. Todos los días me pregunto como sigo aqui, y pienso que sobrevivo por pura ansiedad. Entonces empiezo a recordar el porque de las cosas; empiezo a recordar que fumo porque me hace sentir la misma sensación que al rozar tus labios, y eso, creeme, es como rozar la felicidad.



Recuerdo que no duermo para poder mirar amanecer y poder observar algo parecido a tu jodida y estúpida perfección. Eres asqueroso. Eres un imbécil, un capullo. Te crees guay por sacar musculitos y tener una cámara Canon. Te ríes de mi, de mi pelo y me llamas loca. Escuchas música rara. Pero sabes que? Que si me dijeran que no ven la perfección de tus ojos les diría que no tienen ni puta idea de la belleza. Y si me dijeran que nunca han rozado tu piel, les diria que no saben lo que es la felicidad en su estado mas puro.



Porque te quiero, te necesito, y eres mi puta vida, subnormal egocéntrico.




Life's little pleasures


Después de unas buenas fiestas, toca lunes


El poder de la imaginación...aquel día me fascinó. Estaba jugando en nuestra preciosa casa, a oscuras, a las tinieblas. Cuando me encontró, en el mejor sitio, tuvo que adivinar quien era así que empezó a tocarme. Primero la cabeza, le gustaba el olor de mi pelo y lo suave que le resultó. Después, girándome la cara con sus dos manos en mis mejillas intentó, con el paso del tiempo, que eran segundos reales, que abriese los ojos, sin éxito. Después me explicó que brillaban, que así me adivinaría mejor. Bajó las manos hacia mis hombros, y por detrás, hasta la cintura, se detuvo, espero, y me acercó a él. Me puse nerviosa, sabiendo que debía estar tranquila. Nos rozabamos ya, cuando estaba con sus manos en mi cadera, y apretandome contra él acercó su cara, se pelo y me susurró "Estás pillada, búscame dónde sabes que no voy a estar". No se si eran los nervios, los escalofríos o incluso el miedo que me paralizó, y de repente exploté de la burbuja. Me sentía inquieta sin poder moverme, callada me giré, y arrepintiéndome fui a buscarle.

Tendré los cojones más grandes jamás vistos.

Y yo de tonta, me confié de tus palabras. Pero voy a pasar, a disfrutar de lo superficial, a dejar los sentimientos aun lado, que contigo no van. (Por quien va esa entrada¿? Por ti zorra, por ti) A dejar de esperarme cosas de ti, y que tú te olvides de mi. Por que las cosas cambiaron.


Y  vas a pasarlo mal, te lo garantizo, igual que yo volveré a caer, pero al menos, no me miento.

Eso es la vida



La vida es hacer daño y gritarle a las personas que quieres. Fallar a veces y saber pedir perdón. Tener las cosas claras y decidir en el último momento si en verdad así lo quieres hacer. No dejar de hacer locuras. Jugar con fuego y quemarte. 

Que la gente no hable, de lo que no sabe


Levántate, ponte guapa tan solo para joder al que pudo tenerte y no te tiene, para sorprender a los que te conocen y, por qué no, a los que no te conocen también. Cuando haya un rumor sobre ti, sea verdad o no, ve con la cabeza bien alta siempre. No mires a aquel que no se lo merezca, fíjate en detalles pero no te obsesiones con las señales. Infórmate de todo lo que pasa para después, cuando te pregunten, hacerte la sorprendida; sólo tú sabes que eres una cotilla. ¿Qué? Perdona, no te he oído. Es que, a palabras necias, oídos sordos. Y a los capullos, ni el oído, ni la palabra, ni la mirada siquiera. CERO . Que os jodan. Reconoce tus errores, demuestra que te arrepientes, aprende de ellos. Y con eso, no tendrás ni que mencionar la palabra “perdón”. ¿Por ocultar? Ocúltalo todo; miente, niega, invéntate, tergiversa. Pero sólo de tus asuntos; de los de los demás, que se encarguen ellos. ¿Por los amigos verdaderos? Da todo, miente, arriesga, engaña, perdona, ayuda, escucha, habla, calla, ríe, llora. Y ellos lo harán por ti. Escucha música todas las noches delante del espejo, baila, salta como si tú fueras la protagonista de ese concierto en el que están todas las personas a las que quieres y a las que odias también.Come helado, mánchate, sé feliz en la calle, en tu casa, en el colegio, en las tiendas, en el médico...Esquiva tus obstáculos con serenidad. Pasa de problemas. Monta en globo, escribe un libro sobre tu vida y prueba todas las posturas del libro Kama Sutra. 




Porque tú no criticas, sólo dices la verdad sobre los defectos de ciertas personas.

Promesas, impulsos


Y me he dado cuenta de que al final, todo el mundo acaba convirtiendose en lo que juraron que no serían.

YOU.ME.BED.NOW



Tú, date la vuelta y bájate los pantalones

Con protección a gilipolleces


Me interesa todo sobre la sublemación, el desorden, el caos, y cualquier actividad que parezca no tener ningún sentido. Solo aspiro a grandes cosas, disfrutando de las pequeñas. Quiero tocar las estrellas, pero me conformo con verlas cada noche desde mi ventana. Quiero desafiar al sol con mi mirada, pero me contento con disfrutar de su luz una mañana cualquiera. Quiero ver la aurora, pero soy feliz maravillándome con sus fotos. Y sí, estoy esperando el día en el que alguien me ofrezca la luna... y me la entregue reflejada en un lago, en el mar o en un vaso cualquiera de cristal lleno de agua. Te quiero a ti, pero no encima mía. 
Quiero a las personas para crecer y volar juntas, no atadas.

Idiota, caí de pleno.

En tu casa o en la mía. En el salón, en la cocina, en la cama. De matrimonio o individual. Qué más da, el caso es querernos. Entre ayer y hoy hemos comprobado que nos queremos mucho. Acaba bien el verano, sí. Septiembre nos saluda entre velas con olor a rosas, entrecerrando los ojos y las persianas, dejando pasar unos pocos rayitos de sol hasta tu espalda. Tus lunares me piden a gritos masajes con sabor a besos y a caricias. Entre tanto, nos enredamos sobre el colchón, enlazando aún más todo aquello que nos une. Vestirme con tu camiseta y andar por tu casa como en la mía, desnuda de ropa y de emociones. No está mal quererse en alto. Perder la conciencia, el autobús y las clases de guitarra solo por verte reír. Y después hacer como si nada, como si todo, como si fuera otra vez catorce de Junio, sin lluvia. Y comernos debajo de un puente el uno al otro, y de vez en cuando, también un poquito de helado, con una cucharilla verde reloj, que paró exactamente en el minuto en que me besaste por primera vez, allí mismo. Abrazarte pensando en lo vacía que voy a estar las dos próximas semanas, despedirme de ti con un beso rápido y decirte que te quiero al oído. Y luego ver que no, que no te vas. Que te veo de nuevo. Que eres una caja de sorpresas y que aún no me creo la suerte que tengo de haberte encontrado. Que yo también tengo toallas naranjas y que el tejado es un buen lugar para tomar pipas en las noches cálidas. Y las puestas de sol se ven mejor metidos en el agua, en paisajes que ahora me parecen más bonitos que nunca, al redescubrirlos contigo. Cenar sin cervezas bajo un caqui con bombilla, con vodka en las esquinas y pizzas barbacoa, desenfadándonos a mordiscos y a lametazos con sabor a zumo Tropical. Tumbarnos en medio de la carretera a las dos de la mañana, sobrios de alcohol pero ebrios de emociones, envueltos en una toalla sin sentir más vergüenza que el de no habernos conocido antes. Ponerle nombre a la única estrella del cielo, y buscarla por la noche, entre miles, millones más. Y allí tirados, con el cielo empujándonos, soñaremos que queremos dormir juntos en alguna cama que suene por cada vez que nos besamos. Caminar de puntillas, abrir tus puertas con cuidado, para no hacer ruido, para conocer todas tus facetas, para verte dormir. Despertarte con un beso y un "buenos días, mi vida" al oído, acariciando suavemente la idea de repetir para siempre ese momento, y descubriendo el sabor de tu piel al abrir los ojos. Y cerrarlos de nuevo para sonreír haciendo recuento de los suspiros con los dedos de los pies, y pensando en lo perfectos que han sido estos dos días.

Y que me echarás de menos, amor



Estoy en algún bar, enfrente de un vaso de whisky barato, medio vacío de besos y medio lleno de mentiras. Cada trago me sabe mas amargo que el anterior, me arde la garganta, incluso es irritante. Pero todo para dentro. Como tus besos, que ya me saben mal. Mal momento, mal día elegí para contarte mis medias verdades, sabes que te conozco con solo mirarte. Mírame, me quieres, soy la única. Requisito que no cumplo. No te culpo, pero todavía me pregunto que debo hacer contigo. Nunca cambiaras, quizás sea ese el problema. Solo sé que de momento me iré y que me echaras de menos, amor.







Cierra los ojos

Imagina que cientos, miles de hormiguitas comienzan a subir por tus pies. Y estrujas los dedos, intentas mover piedras con tus piernas, sin hacer ningún cambio. Avanzan despacio dándote un suave masaje que sigue ascendiendo, lentamente, por tus piernas, por tu cintura, por tu ombligo. Que las cosquillas hacen que se te pongan los pelos de punta, y que un escalofrío recorre tu espalda, uno interminable, helado y con efecto despertador, haciéndote estremecer. Imagina que por tu tripa pasan huracanes, que se te encoge el estómago y que solo quieres más de esa sensación, como un vértigo agradable. Un precipicio por el que te asomas sabiendo que puedes volar, que las mariposas te han dejado sus alas y que ahora eres el viento. Un águila que sabe que el cielo es suyo. Que esas alas te llevarán a mil sitios, te harán sentir mil sensaciones, pero nunca te dejarán caer. Que no hay gravedad, que flotas. No estás a tres metros sobre el cielo; el cielo eres tú. Un cielo con miles de estrellas, de esas que ves en las noches de verano tan lejos. Y comienzan a caer las fugaces, y comienzas a pedir deseos, y hay tantas estrellas, y tantos sueños, que comprendes que te quieres quedar ahí para siempre, haciéndolos realidad y descubriendo que esta solo se cumple con tu ilusión, concediendo a cada uno lo que da, y que tú te has ganado el cielo.
Ahora abre los ojos. Y no sueñes con todas esas sensaciones. Simplemente, siéntelas, las tienes a tus pies.